¿Qué es el cáncer?
El término CÁNCER se refiere a un grupo de enfermedades en las cuales las células crecen y se diseminan libremente y sin control por el cuerpo.
En el caso del CÁNCER, a una célula le da por multiplicarse y empieza a hacerlo sin razón aparente.
Esta alteración puede ser el resultado del crecimiento descontrolado de células o la incapacidad de estas de someterse a la APOPTOSIS/suicidio de las células: el proceso por el cual las células viejas o dañadas se autodestruyen.
- Los CARCINOMAS cubren superficies internas o externas.
- Los SARCOMAS surgen de las células en los tejidos conectivos, el músculo y la grasa.
- Las LEUCEMIAS son sangre, biopsias, citologías, antígenos.
El cáncer es una enfermedad por la que algunas células del cuerpo se multiplican sin control y se diseminan a otras partes del cuerpo.
Es posible que el cáncer comience en cualquier parte del cuerpo humano, formado por billones de células. En condiciones normales, las células humanas se forman y se multiplican (mediante un proceso que se llama división celular) para formar células nuevas a medida que el cuerpo las necesita. Cuando las células envejecen o se dañan, mueren y las células nuevas las reemplazan.
A veces el proceso no sigue este orden y las células anormales o células dañadas se forman y se multiplican cuando no deberían. Estas células tal vez formen tumores, que son bultos de tejido. Los tumores son cancerosos (malignos) o no cancerosos (benignos).
Los tumores cancerosos se diseminan (o invaden) los tejidos cercanos. También podrían viajar más lejos a otras partes del cuerpo y formar tumores, un proceso que se llama metástasis. Los tumores cancerosos también se llaman tumores malignos. Hay muchos tipos de cáncer que forman tumores sólidos. Pero los cánceres de la sangre, como la leucemia, en general no forman tumores sólidos.
Los tumores benignos no se diseminan a los tejidos cercanos. Cuando se extirpan los tumores benignos, no suelen volver, mientras que los tumores cancerosos a veces vuelven. Pero los tumores benignos a veces son bastante grandes. Algunos podrían causar síntomas graves o poner en peligro la vida de la persona, como los tumores benignos en el cerebro o el encéfalo.
Metástasis
Es el movimiento o diseminación de las células CANCEROSAS de un órgano o tejido a otro. Las células CANCEROSAS, por lo general se propagan a través de la sangre o del sistema LINFÁTICO; si un CÁNCER se disemina se dice que hizo METÁSTASIS.
Aunque todos los exámenes salgan normales, no excluye la posibilidad de que un paciente esté cursando un CÁNCER.
En la metástasis, las células cancerosas se separan del sitio donde se originaron y forman tumores nuevos en otras partes del cuerpo
Sospeche de estos 10 síntomas:
- Úlceras en la piel que no se curan.
- Que un lunar se inflame o cambie de tamaño, que se inflame con frecuencia.
- Cualquier masa en cualquier parte del cuerpo.
- Dolor de cabeza frecuente, visión borrosa, vómitos, entumecimiento de las manos, pérdida de fuerza.
- Pérdida de peso.
- Ronquera o cambios en la voz.
- Fatiga, dificultad para tragar, intolerancia a los alimentos.
- Pérdida de sangre por la orina, vagina o recto.
- Palidez, sudoración.
- Úlceras en la boca.
Sistema Inmune I
Por inmunidad se entiende el conjunto de mecanismos de defensa que le permiten a un organismo protegerse de los micro agresores que encuentran en su medio ambiente, evitar el desarrollo de CÉLULAS TUMORALES y eliminar moléculas nocivas originadas en su interior como consecuencia del envejecimiento, infecciones, traumas o crecimiento NEOPLÁSICO.
EL ORGANISMO alberga:
- 400 especies de microorganismos (1250 gramos).
- 1000 gramos en los intestinos.
- 20 gramos en la boca.
- 200 gramos en la vagina.
- 30 gramos en la piel.
Si no fuera por el sistema inmune tendríamos cantidades de enfermedades, y moriríamos muy rápidamente.
104 divisiones celulares en 24 horas.
Número alto MITOSIS, donde pueden ocurrir muchas mutaciones: más de 1 millón por día; es lógico que debe existir una manera de controlar que estas células muten o se proliferen.
Nuestro sistema inmune destruye las células anormales, sin embargo, al sistema inmune se le hace más difícil atacar a las células cancerosas, lo cual se debe a que el cáncer se produce cuando las células sanas y normales CAMBIAN o se alteran y comienzan a crecer sin control, ya que las células cancerosas, en realidad comienzan como células normales y el sistema inmunitario no siempre las reconoce como extrañas.
A veces el sistema inmune no reconoce las células cancerosas, por que no son diferentes de las células normales.
El sistema inmunitario reconoce las células cancerosas, pero no es lo suficientemente fuerte para destruirlas.
Las células cancerosas pueden liberar sustancias que impiden que el sistema inmune las encuentre y las ataque.
Sistema Inmune II
Contrae un defecto inmunológico, puede permitir que una de estas células se escape de su control y dé origen a la formación de un tumor. En cuanto al empleo de sustancias CITOTÓXICAS, para tratar el CÁNCER, puede provocar otro TUMOR, pues estas sustancias debilitan el sistema inmune y aparecen tumores. Muchas veces son parte de las QUIMIOTERAPIAS, RADIOTERAPIAS, TOXINAS DE LOS ALIMENTOS CÁRNICOS, embutidos, cigarrillos o químicos inhalados, azúcares, hormonas químicas, sustancias que facilitan el desarrollo de procesos cancerígenos y la creación de tumores.
El CANCER es un desorden del GENOMA HUMANO.
Este trastorno celular encuentra 96 puntos frágiles en nuestro cuerpo, en donde se escapan muchos genes y se ubican en otros cromosomas.
La posibilidad de mutaciones en células – que se producen millones de veces durante el día – puede ser muy alta y provocar un desorden celular o una sobre producción celular: y así aumentan las probabilidades de contraer un escape de células dañadas y generar una APOPTOSIS.
En la vida de un humano ADULTO, se producen cada minuto más de 150 millones de ERITROCITOS y más de 100 millones de LEUCOCITOS.
Tipos de genes que causan cáncer
Los cambios genéticos que contribuyen al cáncer suelen afectar a tres tipos principales de genes: protooncogén, gen supresor de tumoral y gen de reparación de ADN. Estos cambios a veces se llaman “oncoiniciadores”.
Los protooncogenes participan en la formación y multiplicación normal de las células. Pero cuando hay ciertos cambios en estos genes o hay más actividad de la normal, podrían convertirse en genes que causan cáncer, llamados oncogenes. Esto hace que las células se multipliquen y sobrevivan en casos en los que no deberían.
Los genes supresores tumorales también controlan la formación y multiplicación de las células. Las células con ciertos cambios en los genes supresores tumorales podrían multiplicarse sin control.
Los genes de reparación de ADN arreglan el ADN dañado. Las células con mutaciones en estos genes tienden a presentar más mutaciones en otros genes y cambios en los cromosomas (como trozos de cromosoma repetidos o faltantes). Cuando se juntan ambos tipos de mutaciones, es posible que las células se vuelvan cancerosas.
Al aprender más sobre los cambios moleculares que llevan al cáncer, los científicos descubrieron que algunas mutaciones son más comunes en numerosos tipos de cáncer. Ahora hay muchos tratamientos de cáncer dirigidos a mutaciones específicas presentes en los cánceres. Es posible usar algunos de estos tratamientos dirigidos en cualquier persona con cáncer que tenga la mutación específica, sin importar en qué parte del cuerpo se inició el cáncer.
Tratamientos y Procedimientos
Fitomedicina
Restaura los niveles INTRACELULARES, de ANTIOXIDANTES, al nivel de células no afectadas para inhibir en más de un 99% la METÁSTASIS en el organismo, sin afectar el metabolismo celular.
Cuando necesita tratamiento para el cáncer, hay muchas cosas que tiene que aprender y tener en cuenta, desde qué tipo de tratamiento es el mejor para usted, hasta cómo lidiar con los efectos secundarios del tratamiento y considerar participar en un estudio clínico. Hablar con su médico y aprender todo lo que pueda sobre todas sus opciones de tratamiento, incluyendo los estudios clínicos, puede ayudarle a tomar una decisión con la que se sienta a gusto.
Tipos de cáncer
Hay más de 100 tipos de cáncer. En general, los tipos de cáncer llevan el nombre de los órganos o tejidos donde se forma el cáncer. Por ejemplo, el cáncer de pulmón se inicia en el pulmón, y el cáncer de encéfalo se inicia en el encéfalo. A veces el cáncer se describe por el tipo de células que lo formaron, como las células epiteliales o las células escamosas.
A continuación se describen algunos tipos de cáncer que se nombran según las células específicas en donde comienza el cáncer.
Carcinoma
Los carcinomas son el tipo más común de cáncer. Consisten de células epiteliales, que son las células que recubren las partes internas y externas del cuerpo. Hay muchos tipos de células epiteliales. Cuando se observan al microscopio, parecen pequeñas columnas.
Los carcinomas tienen nombres distintos según el tipo de célula epitelial donde se inician:
Adenocarcinoma: cáncer que se forma en las células epiteliales que producen líquido o moco. El tejido con este tipo de células epiteliales a veces se llama tejido glandular. La mayoría de los cánceres de seno (mama), colon y próstata son adenocarcinomas.
Carcinoma de células basales: cáncer que se forma en la capa inferior o de base de la epidermis, que es la capa de piel externa de una persona.
Carcinoma de células escamosas: un cáncer que se forma en las células escamosas, que son células epiteliales que están justo debajo de la superficie externa de la piel. Las células escamosas también recubren muchos otros órganos, como el estómago, los intestinos, el pulmón, la vejiga y los riñones. Cuando se observan en el microscopio, las células escamosas se ven planas, como si fueran escamas de un pez. Los carcinomas de carcinoma de células escamosas a veces se llaman carcinomas epidermoides.
Carcinoma de células transicionales: cáncer que se inicia en un tejido que se llama epitelio transicional o urotelio. Este tejido tiene muchas capas de células epiteliales que se agrandan y achican. Se encuentra en el revestimiento de la vejiga, los uréteres y la pelvis renal (una parte del riñón), y en otros órganos. Algunos cánceres de vejiga, uréter y riñón son carcinomas de células transicionales.
Sarcoma
Los sarcomas son cánceres que se forman en el hueso y los tejidos blandos, como los músculos, la grasa, los vasos sanguíneos, los vasos linfáticos y el tejido fibroso (tendones y ligamentos).
El osteosarcoma es el cáncer de hueso más común. Los tipos más comunes de sarcoma de tejido blando son: leiomiosarcoma, sarcoma de Kaposi, histiocitoma fibroso maligno, liposarcoma y dermatofibrosarcoma protuberante.
Leucemia
Los cánceres que comienzan en el tejido de la médula ósea roja que se transforma en células sanguíneas se llaman leucemias. Estos cánceres no crean un tumor sólido. En cambio, se acumulan grandes cantidades de glóbulos blancos anormales (células leucémicas y blastocitos leucémicos) en la sangre y la médula ósea, que desplazan a las células sanguíneas normales. La concentración baja de células sanguíneas normales hace que sea más difícil para el cuerpo llevar oxígeno a los tejidos, controlar el sangrado o combatir infecciones.
Hay cuatro tipos comunes de leucemia: aguda o crónica (según cuán rápido empeora), y linfoblástica o mieloide (según el tipo de célula sanguínea donde se inicia). Las leucemias agudas son de crecimiento rápido y las leucemias crónicas son de crecimiento lento.
Linfoma
El linfoma es un cáncer que se inicia en los linfocitos (células T o células B). Estos glóbulos blancos que luchan contra las enfermedades son parte del sistema inmunitario. En el linfoma, los linfocitos anormales se acumulan en los ganglios y vasos linfáticos, y en otros órganos del cuerpo.
Hay dos tipos principales de linfoma:
Linfoma de Hodgkin: enfermedad en la que las personas tienen linfocitos anormales que se llaman células de Reed-Sternberg. Estas células en general se originan en las células B.
Linfoma no Hodgkin: un grupo de muchos cánceres que se inician en los linfocitos. Es posible que sean cánceres de crecimiento rápido o lento y que se formen a partir de células B o células T.
Mieloma múltiple
El mieloma múltiple es un cáncer que se inicia en las células plasmáticas, otro tipo de célula inmunitaria. Las células plasmáticas anormales, llamadas células de mieloma, se acumulan en la médula ósea y forman tumores en los huesos de todo el cuerpo. El mieloma múltiple también se llama mieloma de células plasmáticas o enfermedad de Kahler.
Melanoma
El melanoma es un cáncer que se inicia en células que se convierten en melanocitos, que son células especializadas que producen melanina (el pigmento que da a la piel su color). La mayoría de los melanomas se forman en la piel, pero a veces aparecen en los tejidos pigmentosos, como los del ojo.
Tumores de encéfalo y médula espinal
Hay distintos tipos de tumores de encéfalo y médula espinal. Estos tumores llevan el nombre de las células en que se forman y el sitio donde aparece el tumor en el sistema nervioso central. Por ejemplo, un astrocitoma se inicia en los astrocitos (células de encéfalo en forma de estrella), que ayudan a mantener sanas las células nerviosas. Los tumores de encéfalo son benignos (no cancerosos) o malignos (cancerosos).
Otros tipos de tumores
Tumores de células germinativas
Los tumores de células germinativas son un tipo de tumor que se inicia en las células que luego forman el esperma o los óvulos. Estos tumores aparecen en cualquier parte del cuerpo y son benignos o malignos.
Tumores neuroendocrinos
Los tumores neuroendocrinos surgen de células que liberan hormonas en la sangre al responder a una señal del sistema nervioso. Estos tumores, que a veces producen concentraciones de hormonas más altas que las normales, causan muchos síntomas diferentes. Los tumores neuroendocrinos son benignos o malignos.
Tumores carcinoides
Los tumores carcinoides son un tipo de tumor neuroendocrino. Son tumores de crecimiento lento que con frecuencia se encuentran en el aparato digestivo, casi siempre en el recto y el intestino delgado. Es posible que los tumores carcinoides se diseminen al hígado o a otras partes del cuerpo, y que secreten sustancias como la serotonina o las prostaglandinas, que causan un conjunto de afecciones llamadas síndrome carcinoide.
